
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son el motor fundamental de la economía española, un pilar que genera empleo y riqueza en todo el territorio. El primer trimestre de 2025 ha mostrado un aumento en sus ventas, un dato alentador que sugiere una senda de recuperación. Sin embargo, un análisis más profundo revela que este crecimiento, aunque positivo, no ha logrado devolver a las pymes a la tendencia prepandemia, lo que indica que aún persisten desafíos importantes. Hablamos las cifras de ventas de pymes en España en nuestro blog de Andrés Jiménez.
¿Por qué suben las ventas de pymes en España, pero no igualan la etapa prepandemia?
El primer trimestre de 2025 ha traído un dato positivo para el tejido empresarial español: las ventas de las pymes aumentaron un 4,9% respecto al mismo periodo del año anterior, según el último informe de Cepyme.
Este crecimiento, ajustado por inflación, refleja el dinamismo de las pequeñas y medianas empresas tras años de incertidumbre. Sin embargo, la recuperación aún no es total: las ventas siguen por debajo de la tendencia previa a la pandemia, y el sector enfrenta desafíos como el aumento de costes y la ralentización del empleo.
Ventas: crecimiento desigual y brecha prepandemia
Aunque el avance del 4,9% es el mejor dato desde 2022, las cifras muestran una recuperación desigual según el tamaño de la empresa. Las pequeñas empresas todavía venden un 16% menos de lo que habrían facturado si hubieran mantenido el ritmo de crecimiento anterior al covid. En el caso de las medianas, la brecha es del 7%.
El crecimiento interanual en pequeñas empresas se sitúa en el 4,7%. Es el mejor dato desde junio de 2022.
Por su parte, las empresas medianas crecieron un 5,4%, el mayor incremento desde diciembre de 2022.
Esta diferencia refleja que la recuperación es más sólida en las empresas medianas, mientras que las pequeñas y, sobre todo, las microempresas siguen rezagadas en ventas y facturación.
Costes al alza: el gran reto de las pymes
El crecimiento de las ventas se produce en un contexto de aumento continuado de los costes.
Entre enero y marzo de 2025, los costes generales de las pymes subieron un 2,8%, encadenando tres trimestres consecutivos de subidas. Desde 2019, el incremento acumulado de costes alcanza el 26%, con diferencias notables según el tamaño de la empresa.
Para las microempresas, fue un 26,4%, para las pequeñas un 27%, mientras que para las medianas, supuso un 22,5%.
Los costes laborales, en particular, han subido un 3,2% interanual en el primer trimestre de 2025. Este aumento, impulsado en parte por la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), supone un reto añadido para la rentabilidad y la creación de empleo en el sector.
Empleo: crecimiento moderado y estancamiento en el número de pymes
El empleo en las pymes creció un 1,9% interanual en el primer trimestre, alcanzando más de 9,2 millones de asalariados. Sin embargo, este aumento es el más bajo en los últimos cuatro años y se concentra especialmente en empresas medianas y pequeñas. De hecho, las microempresas han descendido un 0,4%, mientras pequeñas y medianas empresas han crecido un2% y un 2,7% respectivamente.
Así, por primera vez en nueve trimestres consecutivos, el número total de pymes no creció respecto al año anterior. Las microempresas han perdido peso en el tejido empresarial, mientras que las pequeñas y medianas mantienen una evolución positiva, aunque insuficiente para compensar la caída de las más pequeñas.
Productividad y perspectivas de ventas en las pymes de España
La productividad de las pymes mejoró un 1,7% en el primer trimestre de 2025, pero sigue un 0,6% por debajo de los niveles previos a la pandemia. La presión de los costes y la dificultad para trasladar esas subidas a los precios finales siguen siendo desafíos clave para el sector.
En resumen, las ventas aumentan, sí. Pero aún no alcanzan los niveles prepandemia. El empleo y la productividad avanzan muy lentamente, mientras la presión de costes sigue aumentando. Es urgente que las pymes mejoren su eficiencia, reinviertan en digitalización y que las políticas públicas se centren en aliviar su carga operativa.