
El pasado 13 de marzo se publicó y entró en vigor el Real Decreto-Ley 5/2021 de 12 de marzo. En él se recogen medidas extraordinarias para apoyar la solvencia empresarial en nuestro país, tan azotada por la pandemia del coronavirus. Una de los apartados más interesantes que incluye es la creación de una Línea Covid con nuevas ayudas directas a pymes y autónomos, de la que hablamos hoy en Andrés Jiménez.
Datos clave de las nuevas ayudas directas a pymes y autónomos
Las nuevas ayudas directas a pymes y autónomos suponen para muchos emprendedores un balón de oxígeno para sobrellevar la situación económica actual.
Por un lado, son 7.000 millones de euros los destinados a las ayudas directas. De ellos, 2.000 serán para Baleares y Canarias, mientras que los 5.000 restantes se repartirán entre el resto de las comunidades autónomas, junto a Ceuta y Melilla.
A nivel global, Canarias será la región que más ayudas recibirá (1.144.262,08 €), seguida de Andalucía (1.109.244,34 €), Cataluña (993.282,41 €) e Islas Baleares (855.737,92 €). En el lado opuesto, Melilla (12.271 €), Ceuta (13.832,52 €) y La Rioja (32.511,75 €) serán las que menos cuantía recibirán.
Por otro lado, dichas ayudas podrán destinarse para abonar gastos fijos, tales como alquileres, salarios o suministro eléctrico. Pero además, también servirán para poder hacer frente a posibles deudas con proveedores u otras entidades.
Qué sectores pueden solicitar las ayudas
Tal y como era previsible, la hostelería, el comercio y el turismo están incluidas dentro del listado. Sin embargo, hay muchas otras actividades que podrán recibir las nuevas ayudas directas a pymes y autónomos.
En concreto, están destinadas a 95 actividades diferentes. Entre ellas se encuentran las artes gráficas y escénicas, los parques de atracciones, la edición de periódicos, la confección de prendas de vestir, la reparación de calzado y artículos de cuero, las tintorerías o la fabricación de joyería, equipo fotográfico e instrumental óptico.
Aun así, son muchos sectores los que siguen reclamando que no se les excluya de este tipo de ayudas. Es el caso de los centros de estética y peluquerías, que también han visto dramáticamente reducida su actividad.