
Las plataformas de venta de segunda mano son cada vez más habituales en nuestro país. A los conocidos Milanuncios y eBay se suman las populares Wallapop y Vinted. Pero, ¿qué sucede con la tributación de las ventas de segunda mano? Lo explicamos en este post de nuestro blog de Andrés Jiménez.
Sobre la tributación de las ventas de segunda mano
Ropa, libros, juguetes y electrónica son algunos de los bienes con mayor presencia en los sitios de compraventa de segunda mano. Éstas constituyen una forma fácil de sacar rendimiento a cosas que ya no se utilizan o necesitan.
Sin embargo, eso no quiere decir que no tengan que declararse, ya que en determinados casos sí es obligatorio.
Por norma general, los objetos de segunda mano se venden por un precio menor del que se adquirieron. Aunque también hay casos especiales, en los que el valor se incrementa al vender, como son los artículos de colección o viviendas.
En estas ocasiones, Hacienda considera que se ha obtenido una ganancia patrimonial, que debe ser reflejada en la Declaración de la Renta, en la base imponible del ahorro del IRPF.
Así, las operaciones en las que se obtenga hasta 6.000 € de ganancia neta, tributan al 19%. Por otro lado, el porcentaje asciende al 21% cuando se trata de ganancias entre los 6.001 y los 50.000 € y al 23% cuando superan dicha cifra.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que si las compraventas se efectúan con frecuencia, superando los 1.000 € brutos mensuales (superando el SMI), podría considerarse como una actividad económica.
Aunque no suele ser lo habitual, en estos casos el vendedor debe darse de alta como autónomo, con las correspondientes responsabilidades tributarias, como la declaración del IVA.
Obligaciones del comprador
Por su parte, el comprador también está sujeto al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, liquidable a través del modelo 600. Dependiendo de la comunidad, su importe suele oscilar entre el 4% y el 6%.
Sin embargo, al ser artículos de segunda mano, están exentos de IVA, ya que éste se tributó en la compra original.
Finalmente, como recomendación, es conveniente conservar justificantes de las compraventas de productos de segunda mano, ante un posible requerimiento o inspección de Hacienda.