Ley de Segunda Oportunidad en España

Aunque se trata de una ley aprobada en junio de 2015, la situación actual hace que esté en boca de todo el mundo. Nos referimos a la Ley de Segunda Oportunidad (LSO), de la que hablamos hoy en Andrés Jiménez.

Qué es la Ley de Segunda Oportunidad

Nadie podía presagiar todo lo que iba a suceder en el mundo desde 2020. La terrible situación pandémica, que todavía sigue coleando, unida a la inflación y a la guerra de Ucrania, hace que nos enfrentemos a un escenario complicado para muchas personas.

Durante los últimos años, el nivel de endeudamiento de particulares y autónomos ha crecido de manera exponencial. Por eso, vuelve a hablarse de la Ley de Segunda Oportunidad.

Se trata de una herramienta cuya finalidad es cancelar o renegociar la deuda de trabajadores autónomos y de particulares, en los casos en que no son capaces de afrontarla.

De este modo, una vez cancelada la deuda, pueden intentar comenzar otro negocio para salir adelante, o trabajar para otros.

Sin embargo, para poder acogerse a ella es necesario cumplir una serie de requisitos:

  • demostrar la inocencia del deudor: que no se trate de una insolvencia intencionada.
  • el importe de la deuda no puede superar los cinco millones de euros.
  • no haber cometido ningún delito socioeconómico como fraude, contra Hacienda o contra los trabajadores, durante los últimos 10 años.
  • si posee bienes, éstos se han de poner a disposición del proceso.
  • actuar de buena fe.
  • haber satisfecho íntegramente los créditos contra la masa y los créditos privilegiados.
  • haber celebrado o haber intentado celebrar un acuerdo extrajudicial de pagos a los acreedores; en caso de haberlo intentado, abonar el 25% de los créditos concursales ordinarios.
  • no haber exonerado deudas mediante el mismo mecanismo o similar en los últimos 10 años.
  • no haber rechazado una propuesta de empleo acorde a sus capacidades profesionales en los últimos 4 años.

Por todo ello, es una ley que se basa en la transparencia y la honestidad de la parte deudora.

Cómo funciona el proceso

El deudor contará con un plazo máximo de dos meses para renegociar la deuda.

Si las gestiones son favorables, el deudor podría conseguir una reducción de la deuda de entre el 30 y el 60%, así como plazos de pago superiores a cinco años.

Sin embargo, si no se alcanza un acuerdo con el deudor (autónomo o pyme), éste deberá solicitar un concurso de acreedores. Posteriormente, ya en sede judicial, solicitar el Beneficio de exoneración de pasivos insatisfechos (BEPI). En otras palabras, que se elimine la deuda o parte de ella.

Finalmente, cabe recordar que no todas las deudas entran en esta Ley de Segunda Oportunidad. Es el caso de las hipotecas, que no se incluyen porque el propio bien hipotecado garantiza la deuda (dación en pago). El pago de la pensión de alimentos también queda excluido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *